Cuando un libro te sorprende inesperadamente como escritora, y no como lectora
Empecé a escribir La Puerta Malva con mi personaje principal, Jenny. Sabía lo que pasaba por su cabeza al principio de la historia. También sabía que no podía hacer que su dolor desapareciera mágicamente. Lo sé, es una historia de fantasía, pero en todos los mundos el dolor sigue existiendo.
